Volver a comenzar también es avanzar.
Soy Estefanía Rollins: madre, empresaria y una mujer que ha tenido que reconstruirse más de una vez. Durante años levanté negocios tradicionales y una marca de productos capilares, pero también atravesé pérdidas, incertidumbre y momentos en los que sentí que todo se detenía.
En medio de una etapa difícil, le pedí a Dios que restaurara mi negocio y me mostrara un nuevo camino. Poco tiempo después llegó una oportunidad inesperada. Lo que comenzó como un paso de fe se convirtió en una nueva forma de trabajar, servir y acompañar a otras personas.
Hoy no comparto una historia perfecta. Comparto la historia de una mujer que aprendió que empezar de nuevo no borra lo vivido: lo transforma en experiencia, propósito y dirección.